“Ahora lo importante es seguir navegando para lo cual es preciso reducir los costes e impactos en caja “

¿Cómo habéis afrontado la crisis desde vuestra cadena?

Desafortunadamente la crisis ha superado cualquier expectativa, sobre todo en sus inicios. Esto ha obligado a mantener gabinetes de crisis, a diferentes escalas, desde una vez por semana a principios de marzo a prácticamente a diario actualmente. En primer lugar el objetivo es preservar la salud de nuestros equipos humanos, clientes,…así como contribuir solidariamente con nuestra sociedad, y en especial en todas aquellas regiones donde tengamos hoteles. A tal efecto, se pusieron a disposición de las autoridades todos nuestros 55 hoteles en España, de los cuales actualmente se están utilizando 6 (3 en Barcelona, 1 en Madrid, 1 en Sabadell y 1 en Sant Andreu de la Barca), aunque esto cambia a diario y posiblemente acaben siendo más. A nivel operativo el esfuerzo a todos los niveles está siendo estratosférico. En los casi 14 años que llevo en la empresa, nunca he visto tantos cambios en tan corto período de tiempo, pero no requiere menos la situación que nos ocupa. La clave del éxito de esta crisis será saber reaccionar rápido en un entorno de cambios constantes y abruptos. Finalmente se cumplió el peor de los escenarios previstos, que supuso el cierre de todos los 55 hoteles en España (menos aquellos utilizados para fines sanitarios) por imperativo gubernamental, una semana después de que se invocase el estado de alarma. Esto obviamente ha implicado ERTE’s a parte de la plantilla de hoteles y oficinas centrales, así como reducciones de salarios a ejecutivos a todos los niveles. Ahora lo importante es seguir navegando para lo cual es preciso reducir los costes e impactos en caja, hablar con bancos, propietarios de hoteles, etc. para intentar paliar el golpe. Sin duda son y serán tiempos difíciles a corto y medio plazo.

Habrá un antes y un después del Covid19 ¿Qué lecciones habrá aprendido el hotelero?

Por supuesto. Ser realista con las proyecciones que nos esperan no quiere decir no tener esperanza. Pero cabe incidir en que no será cuestión de un par de meses, como creen algunos. Esto ya lo aprendimos de la crisis del 2008. En esta, cabe tener en cuenta que no solo se trata de una crisis financiera (que ahora también lo es) sino sanitaria y por ende será muy dificil recuperar la confianza del consumidor. El problema de la pandemia es un problema global, por la inevitable interconexión entre mercados, países e industrias. Esto no va solo de hoteles, sino de transportes, aerolíneas, TTOO, agencias, empresas, viajes corporativos, proveedores de alimentación, construcción, propietarios y arrendatarios, etc. Esta crisis, a diferencia de las anteriores, nos ayudará a poner el valor la importancia de las personas y la salud de las personas. También tengo claro que nos hará más altruistas. Estamos viendo verdaderos ejemplos de grandeza de solidaridad de compañeros de trabajo, de proveedores, de clientes, de propietarios y operadores hoteleros etc. dado que la única forma de ganar esta batalla es mediante la contribución de todos. Dicho esto, como siempre aquellos mas expuestos financieramente y que hayan asumido mayores riesgos durante los últimos años, sufrirán mayor impacto. Por último, esta crisis nos ha obligado a reaccionar rompiendo todos los esquemas previos en cuanto a estructuras de trabajo, teletrabajo, reorganización de tareas, procesos y un largo etc. De esto aprenderemos mucho.

2020 será un año atípico ¿Cómo están planificando la recuperación?

2020 será un año catastrófico, y por tanto – eso espero- atípico. Habiendo consensuado proyecciones con consultoras y otros compañeros del sector, vemos que esto va para largo. Entre otras razones, porque el Covid19 ha venido para quedarse. Entendemos que el impacto del Covid19 afectará drásticamente a lo largo de todo este 2020 a las cuentas de resultados de los hoteles. Una cosa es que se suspenda el estado de alarma y se vuelvan a abrir algunos hoteles y otra cosa muy diferente es que esos hoteles vuelvan trabajar a su capacidad habitual, se acerquen a presupuestos, cumplan objetivos y puedan volver a dar trabajo a todos esos excelentes profesionales que ahora se ven obligados a estar en casa y, por tanto, puedan soportar todos los costes asociados a los mismos, pagar hipotecas y alquileres etc. Lo conseguiremos, es una cuestión de tiempo, pero costará sudor y lágrimas. Por el momento estamos plenamente centrados en gestionar esta crisis y no en como planificar la recuperación. Dicho esto, probablemente lo único bueno de esta crisis es que la causa es clara y por tanto, tiene solución y será limitada en el tiempo. También jugará un papel muy importante la posición y la contribución que pueda realizar el Gobierno de cara a alargar o acortar el período que suceda entre el estado de alarma y la verdadera recuperación de la economía. De todas formas, la recuperación en nuestro sector específicamente será lenta. En el vacacional esta temporada será especialmente difícil debido a que se abrirá tarde y prácticamente desde cero (cuando en años anteriores gran parte ya estaba vendido a fechas de semana santa), por lo que se prevé un exceso de oferta, lo que a su vez podrá hacer bajar los precios.

¿Cree que cambiará la forma de viajar?

Nos ayudará a ser más conscientes sobre los hábitos de limpieza y de higiene, obligando también a los hoteleros a mejorar aún más nuestros estándares a tal efecto. También se pondrán en valor aquellos destinos, como lo es España, con buenos sistemas e infraestructuras sanitarias, especialmente para viajeros corporativos y viajeros de edades más avanzadas. Posiblemente también se pongan en valor las grandes marcas de cadenas hoteleras que generan confianza y disponen de estándares de calidad muy trabajados.

 

Entrevista realizada por Vía Hotel de la empresa Grupo Vía